"Patricio"
Lisandra acababa de salir de mi oficina y yo estaba mirando los bombones por el suelo, con el corazón aún acelerado, cuando Flavio irrumpió por la puerta. ¡Listo! Si llega cinco minutos antes me habría agarrado en una situación difícil de explicar, con su hermana en mi regazo y a centímetros de besarla.
—¡Por fin regresaste! —Flavio caminó hacia mí y me puse de pie para abrazarlo.
—¡Amigo mío! ¿Cómo estás?
—Caminando en las nubes. —Flavio sonrió. —¿Y tú, cómo estás?
—Estoy bien,