"Flavio"
Fuimos a casa de mis padres y cuando llegamos realmente se sorprendieron. Mi madre abrió los brazos y vino a recibirme.
— Hijo, ¡volviste, finalmente! —Ella me abrazó.
— No te engañes, mamá. Vine solo para hablar con ustedes, regreso hoy mismo a Porto Paraíso. —Dije de inmediato y ella puso su mano en mi rostro.
— ¿Cuándo entenderás que tu lugar está aquí? —preguntó.
— Ya no, mamá. —Respondí y saludé a mi padre.
— Pues creo que cambiarás de opinión muy pronto. —Mi padre habló con