"Flavio"
No me contuve más, dejé que mi lengua se deslizara hasta su centro húmedo y caliente, y en cuanto mi lengua se deslizó allí, ella gimió y apoyó su cabeza en la puerta.
— Mmm, a mi Bajita le gusta esto —dije satisfecho, sabiendo que a ella le encantaba que la chupara y le diera placer con mi boca.
Comencé a pasar mi lengua por allí, yendo desde su clítoris hasta su entrada y volviendo a su clítoris, que chupaba con ganas haciéndola retorcerse apoyada en la puerta. Pasó la pierna sobre