"Manuela"
A medida que Flavio caminaba en mi dirección me fui poniendo más nerviosa, sabía que estaba nervioso y preocupado, pero entró a ese hospital pareciendo un toro bravo, se paró frente a mí con las manos en la cadera y entrecerró los ojos para mirarme.
No sé si fue el nerviosismo o qué me dio, pero tuve unas ganas incontrolables de reírme y, una vez que había empezado a reír, no podía parar. Me reí hasta quedarme sin aliento y que me doliera la panza. Rick empezó a abanicarme con la man