"Manuela"
Me alejé un poco, dándole espacio para que hablara con su hija, y me senté en la silla del rincón del consultorio. Hizo una llamada que no fue contestada, hizo la segunda y no fue contestada, sus ojos estaban llorosos y tristes, entonces hizo la tercera llamada.
—¡Hola, querido! Sí, perdóname, pero necesitaba venir. No es por eso que llamé. Fui atropellada por una bicicleta... no, estoy bien, pero una chica muy linda me ayudó e insistió en que viniera al hospital, porque estaba marea