“Flavio”
La noche fue divertida, pero tenía la cabeza llena con todo lo que pasó la semana pasada y eso no pasó desapercibido para la bajita.
—¿Qué está molestando tanto a mi delegado? — Manu preguntó después de cerrar la puerta del cuarto y empujarme hacia el sillón.
—Lisandra y Ricardo. — Suspiré dando la excusa más deshilachada del mundo.
—Ellos son solo amigos. Y no es posible que realmente estés preocupado por eso. — Manu se sentó en mi regazo y me miró a los ojos.
—No se despegan, baj