"Samantha"
Doña Haydèe me miraba con esos mismos ojos verdes que tenían sus hijos. Pero ella transmitía una bondad que hasta me calmaba.
—Ya sabes que mi ex marido vale menos que nada, ¿verdad? —Doña Haydèe comenzó.
—Ay, doña Haydèe, ¿cómo una persona tan buena como usted vivió casada con ese cerdo tanto tiempo?
—Ah, hija, eran otros tiempos. Mi matrimonio con Reinaldo fue un negocio. Yo era la única hija de un millonario machista, que pensó que casarme con el hijo de su mejor amigo era lo m