"Samantha"
Estaba inquieta y ansiosa desde el momento en que María, la ama de llaves de Heitor, me llamó hoy después del almuerzo. Me llamó para avisarme que la tienda había entregado los muebles. María era una mujer adorable, sabía manejar una casa como nadie y era tan dulce y gentil que era como una madre. Las dos nos entendíamos muy bien, acordamos que me llamaría siempre que necesitara algo y que me avisaría apenas llegaran los muebles.
Estaba muy emocionada. Salí de la empresa muy feliz,