Bonfim llamó y avisó que había programado mi encuentro con Claudio para el día siguiente por la tarde. Explicó que lo haría en la comisaría para aprovechar y tomar la declaración de Claudio de una vez, además de ser un ambiente un poco mejor para mí.
Al día siguiente, a la hora indicada, yo estaba allí, acompañada de mi marido y algunos guardias de seguridad. Bonfim nos llevó a su oficina y pidió que esperáramos ahí. Poco después regresó, con dos policías más trayendo a Claudio.
Claudio tenía