Tuve un fin de semana tranquilo. Levy mandó mil mensajes disculpándose por no poder verme, ya que tenía que trabajar debido a muchos imprevistos.
Mari pasó el domingo con nosotros y consintió a Pedro todo el día. Le había traído un regalo de Londres y él quedó encantado, eran bloques de construcción que reproducían el Palacio de Buckingham, tenía una alfombrita simulando las calles y un autobús de esos de dos pisos muy comunes allá. Era todo muy colorido y el autobús incluso se movía con cuerda