Cuando llegué al piso de presidencia, Samantha saltó de su escritorio y me jaló apresuradamente hacia el baño.
— Ay, cuéntame, cuéntame, ¿cómo te fue?
— Fue muy bueno, Sam, muy bueno de verdad. Pero se los contaré hoy en la noche de chicas, a todas ustedes de una vez.
— ¡Hasta la noche nos vas a matar de curiosidad! —Samantha hizo un puchero—. Pero déjame avisarte, Alessandro sabe que fuiste a almorzar con Levy.
— ¿Y cómo lo sabe?
— Denis.
— ¿Y...?
— Escuché cuando le dijo a Patricio que