CAPÍTULO 13: Invitación rechazada. Cena en casa.
Después de que mi jefe compartió toda la información sobre su viaje, Mariana y yo volvimos a nuestra oficina para seguir trabajando. El resto del día transcurrió sin novedades. El tiempo pasó volando, y justo cuando estábamos tomando nuestros bolsos para irnos, la puerta de mi jefe se abrió al mismo tiempo que Patricio aparecía en mi oficina.
—¡Hora de descansar, chicas! —dijo Patricio con esa enorme sonrisa que parecía nunca abandonar su rostro—. Ale y yo vamos a cenar al Georgio's, y no puedo