El sol está en todo su esplendor, sus rallos tocan las olas del mar, un clima agradable del atardecer y en las arenas blancas hay rastros de dos personas, un padre y un hijo.
- Hijo mío, recuerda esto: cuando llegue el día que yo no esté, cuidar a tu madre y tu hermana, no busques respuesta, vive lo mejor posible.
- Papá, mientras que estes de viaje, yo las cuidare, así que vuelve rápido- con una sonrisa tierna, sus manos pequeñas agarran de su padre, mirado por la orilla del mar.
- Mira papá