En una noche la pequeña Zara se soba sus pequeñas manos sus ojos, pues acaba de despertar, salió de la cama deslizándose, la cama era grande todavía, su cuerpo quería agua entonces sale del cuarto para ir a la cocina, pasando por la recamara de sus padres, escucha la voz de su madre alterada y su padre hablando.
- Mamá, mamá porque triste- quedándose detrás de la puerta.
- Arthur, piensas dejarnos, que hay de tus hijos tú…- derramando grimas.
- Papá nos va dejar, papá nos abandonar- con los ojo