UN ÁNGEL EN GARANTÍA. CAPÍTULO 24. Un cambio
UN ÁNGEL EN GARANTÍA. CAPÍTULO 24. Un cambio
La respuesta era “sí”, los había olido con el entusiasmo de quien huele unos tacos al pastor después de una vida de hambre: con baba incluida. Y aunque Sari no lo dijo, su rubor fue más que suficiente para que Ivan entendiera.
Él se mordió el labio inferior sin poder evitarlo. La chiquilla no era tan despistada como parecía, desde su silencio se daba cuenta de todo, y al final eso era lo importante, porque cada palabra que salía de su boca, en lugar