DDLT. CAPÍTULO 8. Un pez en el anzuelo
—*—JOANNE—*—
—Jefecita, estamos listos —escucho la voz de Betty en el auricular de mi oído y sonrío frente al espejo del ascensor.
Detrás de mí está la jauría de presa, y delante el caos más oportuno que pude crear.
—Fue una suerte que Briseida Ashbourne decidiera quedarse en este hotel; de lo contrario habría sido más difícil diseñar un plan —sonríe Damian detrás de mí.
—¿Crees que fue coincidencia? —pregunto alzando una ceja divertida—. El Club Regencia es la institución más exclusiva de esta