11. ESTAN MUERTOS
Erick Collins.
Por la mañana recibí un mensaje de Sabrina —mi secretaria— el cual decía que debía ir a la empresa debido a una reunión donde mi presencia por ser el presidente era obligatoria y la cual admito que olvidé.
Así que aquí estoy, rodeado de los ejecutivos importantes de la empresa y de mi padre en el salón de juntas.
Todos están hablando sobre algo a lo que no estoy prestando atención, puesto a que tengo mi mente en otra cosa o, mejor dicho, en una persona.
Raquel...
Ni siquiera ent