62. LA MÁXIMA EXPRESIÓN DE NUESTRA FELICIDAD
Capítulo sesenta y dos: La máxima expresión de nuestra felicidad
*Narra Bruce Collins*
El golpe de realidad que me dió Maia cuando me puso en perspectiva estar sin ella los siguientes cuatro años me hizo reaccionar del todo.
No puedo renunciar a ella y tampoco podría nunca renunciar a nuestros hijos para ser presidente de ningún gobierno. No sería un buen hombre ni un buen padre si hiciera algo así. Y no me lo perdonaría en la vida.
Estaba dispuesto a decírselo cuando la arrancaron de mis brazo