"Flávio"
Fue como si el brillo de Manu se hubiera oscurecido en cuanto su teléfono empezó a sonar. Tembló, su sonrisa se cerró y sus ojos se tensaron, al igual que su cuerpo se tensó.
"¡Rayos! Es mi mamá otra vez", dijo Manu con un tono de aprensión y un toque de tristeza.
"Cariño, contesta. No parará de llamar, estoy seguro".
"Contestaré en el apartamento". Manu suspiró. "No voy a la universidad. El profesor que se suponía que daría clase hoy tuvo que faltar a clase y envió un mensaje al grupo