"Héctor"
-Martínez, ya es suficiente por hoy. – Eran ya pasadas las siete de la noche del viernes cuando Melissa decidió liberarme.
- ¿Qué? ¿Vas a dejarme ir temprano otra vez hoy? – pregunté sonriéndole.
- Si quieres te dejo una tarea para hacer, pero me voy. Fue una semana agotadora, das mucho trabajo.
- No, ninguna tarea, por favor. Estoy cansado también. Pero me gustaría agradecerte.
- ¿Ah, de verdad? – Melissa se reclinó en su silla con una pequeña sonrisa como el gato que atrapó al ratón.