"Héctor"
Samantha estaba tan deslumbrante, tan radiante, que no podía ver a nadie más que a ella frente a mí. Apenas oía lo que decían el sacerdote y el juez de paz, porque no podía apartar la vista de ella.
Me había esforzado mucho para organizar la ceremonia nupcial para que su abuela llevara los anillos, y lo hice a la perfección. La emoción de mi novia era digna de ver. Sé lo importante que es su abuela para ella y sé que ambas tienen un vínculo muy especial, y como llevaríamos los anillos