"Heitor."
Agarré el teléfono de Samantha y la miré, viendo lo asustada que estaba. Respondí sin decir nada, pero puse el altavoz. Pronto la voz resonó por la habitación.
"¡Samanthinhaaaa! ¡Yuju! ¿Adivina quién es?" Siguió una risa fuerte y extraña. "Samanthinha, ¿no vas a hablar conmigo? ¿Tan emocionada estás?"
"¿Cómo conseguiste mi número, Rômulo?", preguntó Samantha, intentando controlar su nerviosismo.
"¡Oh! ¿No lo sabes?" Volvió a reír. "Quien me dio tu número fue la insufrible de Manuela."