"Heitor"
Estaba muy frustrado por no haber resuelto aún el problema de Reinaldo ni el de Rômulo, que no dejaba en paz a Sam. Parecía derrotado en aquella silla de la comisaría. El jefe Bonfim se sentó a mi lado con una mirada de compasión por mi desgracia. Tenía noticias, y eso me dio un empujón de ánimo.
"¿Qué hay de nuevo, jefe?", preguntó Flávio, empezando a animarse.
"Bueno, empecemos con los agentes que vigilan a Rômulo. Rômulo no ha salido del edificio al que fue desde que salió de la cár