"Héctor"
La conversación fluyó animadamente, y vi las sonrisas en los rostros de mi madre y Hebe. De vez en cuando me miraban y asentían levemente en señal de aprobación. Sabía que estaban felices de que hubiera encontrado a Samantha.
Y no podía haber sido mejor. Mi madre y mi suegra se llevaban de maravilla. Charlaban como si fueran amigas de la infancia y ya comentaban lo maravilloso que sería cuando Samantha y yo tuviéramos hijos.
De repente, volvió a sonar el timbre y miré a Samantha con ex