“Alessandro”
Me senté en mi silla, contesté el altavoz y escuché la voz estridente:
— Alessandro, ¿qué demonios es eso de renovar la planta de finanzas sin mi autorización?
— Baja la voz, Junqueira, no soy tu zorrita para que me grites, soy tu jefa. ¡Y no necesito tu autorización para hacer lo que quiera en mi empresa!
— Esto es una falta de respeto. Acababa de salir del edificio cuando recibí un mensaje de Mariana informándome que, a partir del lunes, el departamento financiero operará en la p