“Alejandro”
Después de que Mari y Alencar se fueron, centré mi atención en mis amigos. Le hablé de la conexión con el delegado Bonfim y que tendríamos que buscar a otro traidor. Le conté que Alencar iba a venir a trabajar a la empresa y que Mari volvía para asumir el cargo de directora financiera.
- ¡Ah, por fin una buena noticia! – Patricio celebró. — ¡Hombre, tú y yo nos estábamos hundiendo aquí sin Mari!
-Estoy de acuerdo, Patricio, pero necesitaba honrar el acuerdo que tenía con mi padre. –