El sol aún no ha salido del todo cuando Imran se levanta con un leve dolor de cabeza y un hambre del mismísimo demonio.
No es una resaca fuerte, pero sí suficiente para recordarle que anoche bebió más de la cuenta. Se ducha rápidamente y se viste con su traje de siempre, aunque su mente está en otra parte.
La conversación con Hana sigue repitiéndose en su cabeza.
"Quiero que elijas a Jazmín como segunda esposa."
Esas palabras no dejan de resonar, y por más que intenta analizarlas, no encuentra