—Entonces Liam se fue sin decirte nada esta mañana, lo que hizo que te enojaras y te cuestionaras de por qué enojarte, cuando claramente, tienes que poner distancias entre los dos, pero tú, deseabas despertar y encontrarlo para así desayunar juntos, como lo haría una pareja normal.
—No deseaba eso —me defiendo.
Le había contado a Luciana todo lo que pasó después de irme de su casa, aunque omitiendo el casi accidente que teníamos por culpa de la enfermedad de Liam.
—Claro que sí Dalila, admítelo