Mundo ficciónIniciar sesión–Isabel, yo… tú sabes que sí. No era mi intención que pasara esto al venir aquí.
–Lo sé. – me gire para no mirarlo. Los hombros me temblaban y las lágrimas no dejaban de salir.
–Lo siento.
–Deja de disculparte.
–No sé qué más hacer para que no estes así.
–Podrías no casarte, volver aquí con nosotras.
–¡Oh! – puso sus manos en mis hombros.
–No digas nada– me di vuelta lentamente– podrías hacer algo por mí.
–Cualquier cosa que te h







