Mundo ficciónIniciar sesiónEl día de noche buena viajamos Daniel, mi madre, Leia y yo en su coche, tuve que ir detrás porque a la niña le entro una mamitis aguada a medio viaje y la lleve cargada lo que nos quedó de carretera. Él no nos dijo donde íbamos a quedarnos hasta estaciono el auto en la entrada de una cabaña en medio de la nada.
–La rente por varios días, por si quieres quedarte– me dijo cuando estuvimos dentro. No era tan grande como s







