48. Donde el mundo se abre y ellos se quedan.
La noticia de la filtración transforma el ritmo del día con una rapidez que se siente casi física, porque apenas Adrián deja el celular sobre el escritorio, el aire dentro de la oficina cambia de forma inmediata, como si cada segundo empezara a contar distinto, con más peso, con más urgencia, con una claridad que obliga a moverse sin margen de error.
Permanezco frente a él, sosteniendo su mirada mientras proceso lo que acaba de decir, sintiendo cómo esa nueva variable se instala con una fuerza