103. Sabés en qué te estás metiendo.
Cierro la puerta detrás de nosotros con una sensación distinta, más intensa, como si todo lo que se dijo minutos antes siguiera vibrando en el aire y encontrara ahora otra forma de expresarse, más directa, más cercana, y al girarme hacia Adrián lo encuentro observándome con una atención que no se disimula, cargada de algo que va más allá de la preocupación, algo que se mezcla con el deseo y con esa necesidad de marcar un lugar claro en medio de todo lo que está cambiando.
Avanzo un paso sin apu