Llegó la hora...
El padre de Samantha miró a Alexander con tristeza y dijo:
— No Alex, no sé donde está.
No quiso informar que ella lo había llamado, porque realmente no sabía de dónde había llamado su hija.
Alexander hizo una mueca con sus labios y salió de la Oficina, ya mañana estaría casándose con Olivia, no la había visto desde el día que la visitó en su casa, pero sabía qué todo ya estaba listo para el día siguiente por el padre de ella.
Ese día Samantha decidió aparecer nuevamente, había recordado que