Conoce al nuevo Alexander...
Al fin ella dijo con voz de derrota.
— Está bien Alexander, se hará como tú digas, me casaré contigo, pero dame a mi hijo— pidió Samantha.
Él sonrió con sonrisa de lobo que sabe que tiene su presa atrapada.
— No confío en tí— dijo Alexander— te vienes conmigo y el bebé o me llevo a mi hijo conmigo, mientras se prepara la boda, así me aseguro que no huirás de mí
Samantha se sintió acorralada, porque ese era su plan una vez que saliera de su casa, no le quedó más remedio que decir.
— No voy a