Perspectiva de Dominic
El trayecto desde la clínica hasta el departamento de Spencer fue el más silencioso de mi vida, pero no por paz, sino porque Liam irradiaba una energía tan gélida que sospeché que el aire acondicionado del coche se había roto. Mi primo no había dicho una palabra desde que subió, simplemente aporreaba las teclas de su computadora con una violencia pasivo-agresiva que amenazaba con atravesar el hardware.
—¿Puedes dejar de intentar asesinar al teclado, Liam? —le pregunté, do