Perspectiva de Dominic
El amanecer se filtraba por las persianas de la clínica, pintando rayas de un naranja pálido sobre el suelo de linóleo. Mis dedos seguían entrelazados con los de Cloe, y aunque ella no había vuelto a apretar con la misma fuerza, ese pequeño espasmo de la madrugada seguía vibrando en mi palma como una descarga eléctrica.
La puerta se abrió suavemente y el Dr. Valli entró con una tableta en la mano, seguido por una enfermera que revisaba los niveles del suero. Me puse en pi