Perspectiva de Liam
Había pasado la mañana entera tratando de convencerme de que el incidente de ayer fue una alucinación colectiva. No era posible que yo, Liam Russo, estuviera sintiendo la punzada de la inseguridad por un sujeto que tiene más harina en los pulmones que oxígeno. Cloe se había ido temprano a la biblioteca y Dominic, que parecía estar disfrutando de mi miseria más de lo que un primo debería, me arrastró de nuevo al centro del pueblo.
—Tengo hambre, Liam. Y el pan de ese chico es