Perspectiva de Spencer
Traía a Dominic prácticamente a rastras. Mi mejor amigo era una cáscara vacía, un hombre que olía a desesperación y a tabaco, que no había dormido en días buscando un rastro de Cloe que no existía. Lo obligué a venir a mi apartamento porque si lo dejaba solo una noche más en la mansión Russo, se iba a terminar pegando un tiro o quemando el lugar.
—Entra y siéntate, Dominic. Te voy a preparar algo de comer y vas a dormir diez horas —le ordené mientras abría la puerta princ