Perspectiva de Cloe
El entierro no fue un entierro. Fue una farsa, una ceremonia donde el aire se sentía espeso, cargado de una solemnidad que me resultaba ofensiva. Había una caja de madera oscura, pesada, que contenía lo que, según los forenses, eran los restos de mi vida. Restos que no se podían reconocer. Cenizas, fragmentos de hueso, fragmentos de metal quemado que ni siquiera tenían forma humana. Me dijeron que era él. Me dijeron que eran los restos de Dominic y de Michelle, mezclados por