Mundo ficciónIniciar sesión—Es que ustedes así son, mija, —Jorge intervino—, se enamoran y luego las manes les hacen tonteras y hasta eso están. Luego vuelven tristes buscando a los panas.
—Vos buscas a los penes. —Héctor se rio en su cara después de mirar su expresión. Joel, Kevin y Emilio se carcajearon.
—Chucha don Héctor, no me falte el respeto. Uno le da la entrada y usted se carga —a pesar de la queja, el tono del ch







