Mundo ficciónIniciar sesiónLos días del invierno transcurrieron veloces, entre el frío y la constante de que llovería ese día pero que el anterior. La gente de Quito se refugió en sus casas cuando el temporal así lo ameritaba, reparó canaletas dañadas, lidió con granizo y con lluvia torrencial, con ríos de agua que no se terminaban de ir porque los sifones estaban tapadas de basura que ellos mismo arrojaron. Los padres advirtieron en vano a sus hijos







