Mundo ficciónIniciar sesiónCuando entraron al club, las miradas de la gente, desde los stewards de la entrada a la de los barman, se posaron -y se desprendieron con dificultad- de Estefanía, acostumbrada a que siempre fuera así y que, con solo subir al área VIP de la discoteca, hubiera lista una mesa para ella, sobre la que llegaban botellas y copas invitadas por los caballeros que la rodeaban. Esa noche no fue la excepción y, después de haberse sentado







