Máximo
Veía a los empleados caminar de un lugar a otro desesperados dejando todo en orden, el jardín parecía que sería escenario de una boda y no de una petición de mano. Me senté a beber en una de las mesas frente al jardín, sabía que ese día vería a Irene, sería imposible que no fuera ese día, había evitado ir a la casa desde nuestro encuentro, pero Camilo no dejaría que se perdiera algo así.
Mi estómago protestó cuando mi hermanito menor nos reunió a Mauricio y a mí para contarnos que se que