NARRADOR
Alondra seguía experimentando mucho dolor y en observación después de haber tenido tal hemorragia por el aborto. Iker se iba a casa obligado cuando Afrodita o Audrey iban a exigirle que se fuera para poder ducharse y cambiar su ropa.
Unos exámenes de laboratorio fueron ordenados y Alondra solo debió estirar su brazo cuando llegaron del laboratorio para practicarlos. Ella sabía que todo se refería a un chequeo necesario después de lo que había vivido. Aún así, lo que no quería escuchar