XXVIII.
Abrí los ojos cuando un gran dolor me recorrió todo el cuerpo, estaba en una cama que no debería ser mía pues el techo de la habitación no lo había visto nunca, y fue cuando miré al lado y observé como Shawn se encontraba sentado en el suelo, recostando su cabeza en la cama y con una mano entrelazada a la mía. Le miré con más detenimiento asegurándome de que realmente estaba dormido y sonreí de ternura, me incorporé un poco, notando una molestia en mi estómago y un gemido de dolor se escapó ent