Mundo ficciónIniciar sesiónAnte la pregunta, Irene sintió como si todo el odio y las penurias del mundo se arremolinaron en su interior. Sus ojos sin vida y apagados, se llenaron de un increíble odio y rencor.
Haciendo que escupiera fríamente una sola palabra.
—No.
Esteban sintió como si miles de cuchillos atravesaran su pecho, tanto, que comenzó a sofocarse.
—Irene… me estás matando… ¿Sabes cuantas noches soñé con tener una familia contigo? Ser felices los tres, vivir pacíficamente y en







