Mundo ficciónIniciar sesiónD I E Z
Era tarde y la puerta tronó al cerrarse así que corrí escaleras abajo.
—¿Señor? —se tambaleaba de un lado a otro.—Borracho.
—¿Que dijo?. —estaba desalineado y el olor a alcohol tocó el lugar.
—Que lo ayudo —me acerqué y lo ayudé a subir las escaleras hacía su habitación.— debe bañarse para que se le pase la borrachera.
—No estoy borracho. —se rió, no se en donde estaba el chiste.
—Si que lo está. —pesaba el condenado. Le pesab







