Mundo ficciónIniciar sesiónEn el instante que la puerta de entrada cerró me acerqué mi hermana. Levanté su mentón y la obligué a mirarme. Enorme tristeza se reflejaba en sus ojos, la abracé y dejé que llorara sobre mi pecho sin importarme nada.
Escuché a los dos hermanos acercarse y a mi esposo suspirar tirando de su cabello.
-¿No salió tan mal eh? –preguntó Loretto sonriendo.
Lo fulminé con la mirada. ¿







