Gabriel
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Como es costumbre con mis padres, el palacio estaba llena de gente alcoholizada y hoy parecía que había una celebración o algo. Entre toda la gente que ahí estaba, hubo una mujer que a lo largo de la noche no me quitaba la mirada. Dicha mujer era la suegra de la prima. Una mujer de unos 60 años o más, rubia, de ojos verdes, con bastantes kilos de más, pero junto con esto unas tetas enormes y un culo gigantesco.
Además, era la mejor amiga de mi madre y hablando de mi madre, desapar