Mundo ficciónIniciar sesiónLa situación de Iván y Jane era muy similar, con la salvedad de que esta última se hallaba en un lugar más confortable. Con las persianas bajadas, era imposible saber si ya había anochecido, era de día, o de tarde. Todo lo que Jane Valois sabía, era que prefería estar muerta. Tristán Dagger había estado allí hacia tan solo unos momentos, y había exhibido la cabeza del príncipe Carlos como quien presume







